La_cebolla

La cebolla es el nombre común para la Allium cepa, planta del género de hierbas bianuales de la familia de las Liliáceas, originalmente proviene de Asia pero ha sido cultivada extensamente en regiones templadas y subtropicales por miles de años.

La cebolla contiene esencias sulfurosas volátiles que le otorgan su sabor picante característico, y es debido a estas esencias por lo que al cortarla se llora ya que entran por nuestra nariz  provocando el lagrimeo.

Es un alimento que suele estar presentes en muchos de nuestros platos o ensaladas, ¿verdad? Se consume cruda, cocinada y es ampliamente usada como condimento culinario pero, ¿sabes todos los beneficios que nos aporta? Es una de las plantas más sanas y alimenticias y sus poderes medicinales son muchísimos.

El principal componente de la cebolla, con diferencia, es el agua, pues supone el 90 % de su composición. Por ello, sorprende que en el 10% restante encontremos tantos nutrientes y con tantas propiedades beneficiosas:

– Aceites esenciales, responsables de la mayoría de las propiedades de la cebolla que más adelante comentaremos, aunque también son culpables del molesto lagrimeo que sufrimos cuando la pelamos…

– Vitaminas del grupo B necesarias para el correcto funcionamiento del sistema nervioso y del inmunitario; también vitamina A, E y C, con potente acción antioxidante.

– Múltiples minerales y oligoelementos como potasio, magnesio, fósforo, calcio, sodio y azufre entre otros.

– Aminoácidos esenciales.

– Fibra.

– La cebolla contiene grandes cantidades de quercetina que posee la propiedad de favorecer la circulación sanguínea y reducir el tamaño y la cantidad de las lesiones en el tracto intestinal que pueden desarrollar cáncer. En conjunto con la vitamina C combaten los radicales libres y reducen las probabilidades de desarrollar un cáncer, evitando igualmente la multiplicación de las células cancerígenas. La cebolla además previene la trombosis y el envejecimiento de las arterias y venas por su contenido en Sílice.

– Disminuye el colesterol y los triglicéridos e incrementa la capacidad de la sangre para disolver coágulos internos, previniendo de este modo la trombosis coronaria.

– La vitamina C también ayuda a combatir enfermedades inflamatorias como la artritis y mantiene un sistema inmune saludable. Junto con la vitamina A, ayuda a resolver todo tipo de problemas respiratorios debido a los aceites esenciales que generan sus compuestos azufrados, los cuales tienen efectos expectorantes beneficiosos en casos de catarros y bronquitis.

– Tiene propiedades antianémicas gracias al aporte de hierro, fósforo y vitamina E, que ayudan a la generación de glóbulos rojos y a reponer la pérdida de sangre.

Propiedades diuréticas y depurativas debido a su aporte de potasio y bajo contenido de sodio lo que favorece la eliminación del exceso de líquidos y de este modo liberar toxinas del organismo. Por esta razón, además, es beneficioso para controlar la hipertensión, los casos de gota, cálculos renales, hiperuricemia, insuficiencia renal o edemas. Su acción diurética también esta indicada para conseguir un buen funcionamiento de los riñones. Al consumirse cruda además de eliminar las toxinas y fermentos que se producen en el estómago tras la digestión, favorece estimulando al hígado, páncreas y vesícula para que segreguen las sustancias necesarias.

Beneficiosa para adelgazar y controlar el exceso de peso por su efecto diurético, su bajo valor calórico, su elevado contenido en agua y fibra y bajo en grasas y azúcares. Además es un alimento que aporta sensación de saciedad tras su consumo.

Beneficios en niños y mujeres embarazadas gracias a su contenido en folatos, los cuales son fundamentales para el crecimiento y un correcto desarrollo del feto en las primeras semanas de gestación.

Reduce la presión arterial debido a los sulfuros que contiene, ya que permiten reducen la cantidad de lípidos en la sangre. Los flavonoides, los cuales son compuestos que la planta utiliza para su desarrollo, ayudan a evitar la coagulación de la sangre y el consumo continuo de la cebolla ayuda a evitar enfermedades cardiovasculares.

Combate el estreñimiento y regula el sistema digestivo, manteniendo el balance de los fermentos digestivos y previniendo los parásitos intestinales. Los prebióticos presentes en la cebolla favorecen el desarrollo de bacterias beneficiosas que ayudan a la digestión.

– Durante los episodios de flojera por diarrea se aconseja beber un caldo vegetal de cebolla ya que el organismo está liberando mucha cantidad de líquido y gracias a su capacidad para combatir microbios, bacterias y hongos resulta ser un antiséptico vegetal excelente.

Indicada para diabéticos porque ayuda a disminuir los niveles de azúcar en sangre, depurarla y eliminar las impurezas de la misma. Contiene muy bajos niveles de grasas y calorías, en contraposición con su alto nivel en fibra.

Favorece la salud de los huesos inhibiendo la función de los osteoclastos, que son unas células que descomponen el tejido óseo gracias a una sustancia llamada “Condrocitos de la Placa de Crecimiento”.

Acción antiasmática y antiinflamatoria gracias a algunos de sus componentes azufrados.

– Aloja en su interior un aceite esencial que contiene una sustancia volátil llamada alilo cuyapropiedad es bactericida y fungicida.

– Actúa como un antiséptico natural aplicada externamente y tiene la capacidad de reducir la Inflamación renal.

– Posee propiedades medicinales contra la tuberculosis, nefritis, reuma, ciática, descalcificaciones óseas, insomnio, alcoholismo y tabaquismo, entre otras.

Bien es cierto, que todas estas propiedades son beneficiosas si la cebolla se consume en cantidades moderadas ya que, un consumo excesivo puede provocar algunos problemas intestinales como “los malditos gases” debido a su contenido en compuestos de azufre. Aquellas personas que sufran de acidez estomacal deben moderar su consumo.

Se recomienda que los diabéticos revisen sus niveles de azúcar al ingerir cebolla en cantidades considerables debido que su excesivo consumo podría disminuir el azúcar en la sangre.

Por otro lado, debes saber que algunos medicamentos reaccionan con los componentes de la cebolla como son la aspirina, los medicamentos para la diabetes, los anticoagulantes / antiplaquetarios, y el litio. Se debe consultar a un médico para conocer qué efectos puede tener el consumo de cebolla si toma alguno de dichos medicamentos.

Estas indicaciones sólo pueden ser ocasionadas cuando su consumo es en grandes cantidades, tenlo en cuenta.

Por último, ¡UN CONSEJO!

 Al ser un alimento con un sabor bastante fuerte, muchas personas pueden llegar a ser intolerantes. Para saber si eres intolerante a la cebolla, debes prestar especial atención si después de haberla comido aparecen jaquecas, mal aliento y malestar estomacal. En estos casos lo mejor es sustituir la cebolla por el puerro.

Aunque la cebolla tenía cabida entre tus platos, ahora que sabes todas sus propiedades seguro que será un alimento con mayor presencia en tus recetas. Viva la cebolla!!! VIVA!