Somos un 60% de agua, es nuestro principal componente y sin ella no seríamos capaces de sobrevivir más de 7 días. Además de eso, es imprescindible para que exista la vida, y es esencial para la mayoría de las especies.

¿Por qué es tan importante beber agua?

El agua es esencial para nuestro organismo al desempeñar varias funciones importantes:

-Transportar oxígeno y nutrientes a las células.
-Favorecer la eliminación de toxinas
-Intervenir en todas las reacciones químicas del organismo.
-Mantener la temperatura corporal.
-Ayudar en el proceso digestivo.
-Proteger y amortiguar los diferentes órganos.
-Aportar flexibilidad a los tejidos.

¿Que cantidad de agua es recomendable beber?

Las recomendaciones en cuanto al consumo de agua dependen de cada individuo y de varios factores y siempre deben ser personalizadas.

Lo recomendable para un adulto es beber entre 1,5-2 litros de agua al día, que son aproximadamente 10 vasos. Estas recomendaciones se incrementan si se realiza ejercicio físico o si existen temperaturas y humedades elevadas.

También ingerimos agua a través de los alimentos, sobre todo, vegetales, frutas y caldos, por lo que en total consumiremos aproximadamente 2,5-3 litros de agua diarios.

Los niños y personas mayores son más propensos a sufrir deshidrataciones y golpes de calor al tener disminuida la sensación de sed. Por esto, no deben descuidar su ingesta de agua, y beber frecuentemente sobre todo en días de calor o ejercicio intenso.

No es recomendable una ingesta muy elevada de agua, ya que se puede sufrir una intoxicación hídrica. Cuando los niveles de agua son muy elevados, disminuye la cantidad de sodio en la sangre y el organismo deja de producir la hormona antidiurética, por tanto se deja de orinar y se producen edemas y alteraciones irreversibles en la zona del cerebro.

¿Que es la retención de líquidos?

Es una cumulación anormal de agua en el organismo que hace que nuestro peso corporal aumente.

Un estilo de vida sedentario, una alimentación desequilibrada y abusar del consumo de sal y bebidas energéticas y carbonatadas son algunas de los causas.

También el consumo de ciertos medicamentos y algunas situaciones que desequilibran nuestro sistema hormonal, tales como estrés, alteraciones del sueño, embarazo, menopausia o el síndrome pre-menstrual.

Enfermedades renales, digestivas, cardiovasculares y alergias también pueden desencadenarla.

¿En que consiste la deshidratación?

Se produce cuando perdemos más líquidos de los que se ingerimos y el cuerpo no posee el agua suficiente para realizar sus funciones vitales.

Algunos de sus síntomas son sed extrema, falta de sudoración, respiración  y latidos cardíacos rápidos, fiebre, cansancio, somnolencia, dolor de cabeza, naúseas, fiebre,.

Debemos tomar suficientes líquidos cuando practicamos deporte o cuando hace excesivo calor para evitar deshidratarnos, pero las causas más comunes de sufrirla son después de diarrea intensa, vómitos, fiebre o sudoración excesiva.