Que mi vida no sería la misma sin el tomate, eso lo tengo claro, si llego a vivir antes del descubrimiento de América no sé que comería.
Nada más levantarme me acompaña y hay veces que a lo largo del día también, así que debo estar agradecida eternamente al pueblo mexicano por habernos brindado la oportunidad de cultivarlo en la zona mediterránea.
¿Pero es una hortaliza o una fruta? yo lo considero una hortaliza porque debido a sus diferentes usos culinarios lo utilizo como tal.
Sí que es verdad que contiene bastantes azúcares simples y que por su forma y color se asemeja más a una fruta, pero no me veo yo comiendo un tomate de postre ni de merienda, serán costumbres.
Es bajo en calorías, 20 Kcal/100g debido a que la mayoría de su composición es agua, y es bajo también en grasas, por lo que hace que sea recomendable en regímenes de adelgazamiento, personas hipertensas y aquellas que sufren enfermedades cardiovasculares. Se recomienda su consumo a mujeres embarazadas por su elevado contenido en ácido fólico.
El licopeno es una sustancia antioxidante que abunda en el tomate y que le confiere su color rojo. Nos ayuda a prevenir el envejecimiento, las enfermedades cardiacas, y varios tipos de cáncer como los de próstata, mamas, ovarios, páncreas, cólon, pulmón y vejiga.
Es una fuente importante de minerales y vitaminas sobre todo potasio, magnesio y calcio. En vitaminas destaca su contenido en C, A (beta-caroteno), B1, B2, B5 y B9.
Además de nutritivo es un alimento muy versátil con el que podemos elaborar numerosos platos; zumos, gazpachos, sofritos, ensaladas, pizzas, guisos, confituras…etc. Se puede tomar crudo, triturado, frito, seco…etc.
Además existen numerosas variedades de tomates; en rama, cherry, canario, raff, verde, según el uso que le queramos dar.
¿Y vosotros…podriaís vivir sin tomates??

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