Esa verdura, que a parte de para decorar Halloween y hacer postres, tiene inmuerables propiedades nutritivas, aunque actualmente en nuestro país no sea muy popular.
Como su propio color indica, es una fuente de vitaminas donde destacan las vitaminas A, C y E que son los antioxidante naturales más importantes. Esas sustancias nos ayudan a prevenir enfermedades degenerativas, cáncer, envejecimiento y problemas de la vista.
Aporta pocas calorías (19 Kcal/100g), es de fácil digestión y de sabor suave siendo muy recomendable en regímenes de adelgazamiento. Se puede consumir directamente de forma cocida o a la plancha, aunque su uso más común es en repostería donde pierde parte de sus propiedades nutritivas.
Debido a su contenido en agua (casi 90%) y en potasio, sus propiedades diuréticas son excelentes para prevenir la retención de líquidos y la formación de cálculos renales.
Sus propiedades laxantes se deben al alto contenido de fibra que posee, ayudando al vaciamiento gástrico y a una mayor sensación de saciedad.
Es una aliada perfecta para inhibir el aumento del cáncer (sobretodo el de próstata) y mejora también la hiperplasia benigna prostática, enfermedad que afecta a gran número de hombres mayores de 50 años.
Su consumo previene enfermedades oculares como las cataratas, y ayuda a las personas que fuerzan su vista a tener una menor degeneración de la retina.
Entre los minerales más abundantes destacan: el potasio, hierro, boro, cobalto, zinc y calcio.
Os recomiendo probarla a la plancha, así podréis disfrutar de todo su sabor y de todas sus propiedades nutritivas. Consejo: si queréis hacer purés con menos calorías,… podéis sustituir la patata por calabaza, no notaréis el cambio de sabor!!
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