ESPINACA

Esta verdura, procedente de China, fue introducida a principios del siglo XI en nuestro país por los árabes.

Contiene un 92% de agua y tan solo 22 Kcal/100 gramos, un alto contenido en fibra (sobre todo en los tallos) y un elevado poder saciante, así que… si quieres perder peso, no dudes en incluirlas en tu dieta.

Es un potente anticancerígeno que reduce la aparición de, entre otros, cáncer de colon, pulmón, hígado, mama y próstata.
Esta propiedad tan beneficiosa se debe a su riqueza en antioxidantes, más concretamente en betacarotenos.
Los betacarotenos se transforman en nuestro organismo en vitamina A, ayudando también a prevenir enfermedades coronarias y oculares.

Es una gran fuente de minerales como calcio, magnesio, hierro, potasio y fósforo y también de vitaminas como A, C, E, K , B1, B2, B6 y B9.

El ácido fólico (B9) es otro potente antioxidante que también abunda en esta verdura y que es muy recomendable que consuman las mujeres embarazadas porque ayuda a la formación del tubo neural del bebé.

La vitamina K, que ayuda a la coagulación de la sangre, también destaca en la espinaca, por eso no se recomienda su consumen a personas que toman anticoagulantes (Sintrom).

No se recomienda tampoco a personas que sufren de gota, artritis reumatoide, artrosis ni cólicos renales al contener ácido oxálico, que ayuda a la formación de oxalatos y cálculos renales, aumentando los síntomas perjudiciales.

A la hora de comprarlas debemos elegir aquellas que sean verdes, brillantes y que sus tallos sean crujientes, conservándolas en el frigorífico no más de 6 días.

Hoy en día existen bolsas de espinacas (producto de cuarta gama) que conservan todas las propiedades hasta el momento del consumo y que ya vienen lavadas y troceadas.

Se pueden consumir crudas en ensaladas o se pueden hervir brevemente para evitar que pierdan demasiadas vitaminas y minerales.

Las congeladas, aunque poseen un valor nutricional parecido a las frescas, tienen menor sabor.

Y para despedirme, quiero hacer una mención especial a Popeye, que aunque consumía espinacas en lata, que tienen menos propiedades, estaba muy fuerte, sano y nos ayudó a todos a no temer a las espinacas!!

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