Muchas personas padecen con la llegada de la primavera la llamada astenia primaveral, sobre todo mujeres de entre 25 y 50 años.

Los cambios de luz y temperatura y el cambio horario pueden provocar en nuestro organismo una sensación generalizada de cansancio y fatiga tanto psíquico como físico.

La  astenia se caracteriza por fatiga, agotamiento, somnolencia dirurna, falta de concentracón, aturdimiento, irritabilidad y falta de motivación, entre otros síntomas.

Bajo mi punto de vista no es una enfermedad si no un trastorno de carácter débil, que se debe a  una mala adaptación del organismo a los cambios propios de la primavera.

No necesita tratamiento ya que los síntomas desaparecen con el tiempo, normalmente a las 2-3 semanas, cuando el cuerpo se adapta a los nuevos cambios. Personas que sufren ansiedad, depresión o estrés, acusan más la astenia primaveral y pueden ver agravados sus síntomas hasta llegar a sufrir una fatiga crónica.

Llevar un estilo de vida saludable y una alimentación adecuada y variada nos puede ayudar a remitir los síntomas.

Consejos para remitir los síntomas de astenia primaveral:

-Dormir al menos 7-8 horas al día.
-Beber como mínimo 1,5 litros de agua, ya que comienza a hacer más calor.
-Procurar realizar cinco commidas al día, en un horario lo más regular posible.
-Debemos asegurarnos de hacer desayuno adecuado que aporte, lácteos, fruta y    cereales integrales.
-Procurar consumir los cereales integrales, para beneficiarnos de su aporte extra de fibra  y vitaminas.
-Consumir alimentos frescos, de temporada, vendrá bien a nuestro bolsillo y a nuestras defensas.
-Reducir el consumo de alcohol, tabaco, y bebidas excitantes.
-No realizar ejercicio físico muy severo si no estamos acostumbrados, con caminar 30 minutos al día, sería suficiente.