Todos hemos oído de nuestros padres las típicas frases de «con el frío que hace no me extraña que estés así«, «nunca llevas bufanda«, «no camines descalzo» y, la favorita de mi padre: «abrígate que vas enseñando el ombligo».
Y es que los resfriados son muy comunes en esta época del año en que las temperaturas cambian rápidamente.
El resfriado común es una de las infecciones virales que más sufrimos y por la que más bajas laborales se producen. Se tarda 2-3 días en incubar y los síntomas, si no se complica la cosa, no suelen duran más de una semana.
Lo que no todo el mundo sabe es que este virus sobre todo se contagia por contacto, es decir, si una persona afectada te da la mano después de estornudar o de sonarse la nariz o si entra en contacto con algo que luego tocas tú, será posible que te contagies, por tanto una buena higiene en las manos es imprescindible.
El virus también se contagia por inhalación por lo que debemos evitar que una persona afectada nos sople, nos bese o nos hable muy cerca.
El sistema inmunológico de cada uno juega un papel importante ya que si está deteriorado… es una puerta abierta a la entrada de virus.
Por lo tanto, os indicaré algunas recomendaciones generales y remedios caseros que nos ayudarán a aliviar y combatir los síntomas del resfriado común.
Recomendaciones generales para combatir un resfriado:
–Consumir abundante líquido para ayudar al cuerpo a eliminar las impurezas.
Beber 2 litros de agua al día y tomar alguna infusión de las que más abajo os recomendaré, al igual que consumir caldos calientes.
-Procurar tener un buen descanso, ayuda a que nuestro sistema inmune dedique más tiempo a recuperarse y nos dará fuerzas.
-Tener una adecuada ventilación de nuestras habitaciones y evitar los lugares cerrados y con mucha gente.
-Mantener una correcta higiene de nuestras manos, lavándolas con agua tibia y jabón antes de comer o manipular alimentos.
–Alimentarnos adecuadamente, sin que en nuestra dieta falten frutas y verduras frescas, así como, lácteos, hidratos de carbono y proteínas.
Remedios caseros para aliviar el resfriado común:
Tomar caldos calentitos:
Mi abuela no se equivocaba… las bebidas calientes alivian la irritación de garganta, la tos y descongestionan la nariz.
Lo mejor sería preparar un caldo con pollo y verduras y tomarlo como primer plato en la comida y en la cena.
Lavado nasal:
El típico síntoma del resfriado común es la congestión nasal, algo muy molesto. Para descongestionar las fosas nasales, mezclamos un pellizco de sal y un pellizco de bicarbonato con agua caliente y vertimos un par de gotas en cada fosa nasal, después nos sonamos la nariz suavemente.
En caso de tener muy congestionada la nariz en una de sus fosas, lo mejor es introducir un algodón en la fosa taponada para poder respirar por medio de la otra y sustituir el algodón cada vez que sea necesario.
Infusión de tomillo, miel y limón:
En agua hirviendo añadimos dos cucharadas de tomillo seco (podemos adquirirlo en herbolarios; si es fresco se seca dejándolo boca abajo unos días), dejamos reposar 5 minutos, colamos y añadimos dos cucharadas de miel (si es de tomillo, mucho mejor) y un poco de zumo de medio limón.
Esta infusión, no solo disminuye el dolor y la irritación de garganta, sino que también es un buen expectorante.
Es recomendable tomarla tres veces al día, principalmente antes de dormir.
Hacer inhalaciones con agua caliente y eucalipto:
En un recipiente grande colocamos agua hirviendo y añadimos hojas de eucalipto o aceite de eucalipto (también lo podemos encontrar en herbolarios). Colocamos una toalla sobre nuestra cabeza para que no escape el vapor e inhalamos por la nariz y expulsamos el aire por la boca.
Es recomendable hacerlo un par de veces al día.
Hacer gárgaras con té verde y sal:
En agua hirviendo añadimos una infusión de té verde y tras reposar 4 minutos añadimos 1 cucharada de sal.
Una vez que la mezcla esté templada, hacemos gárgaras unas 3 veces al día para aliviar el dolor y sobre todo el picor de garganta.
Infusión de jengibre, miel y naranja:
El jengibre es un buen analgésico y antiinflamatorio, favoreciendo también la expectoración y las digestiones. Podemos encontrarlo fresco en cualquier buena frutería y, para conservarlo, lo mejor es guardarlo en una bolsa de plástico hermética en el cajón de las frutas y verduras del frigorífico.
En agua hirviendo, añadimos una cucharadita pequeña de jengibre fresco picado y dejamos infusionar unos 3-4 minutos. A continuación, añadimos dos cucharadas de miel y el zumo de media naranja.
Espero que me hagáis caso… ¿algún remedio más que os hayan trasmitido vuestras abuelas o madres y soláis utilizar para combatir el resfriado?
Gracias Ángela por tus útiles consejos… Espero no tener que recurrir a ellos pero aun así tomo nota… Un saludo
Buenas tardes,
Yo espero no tener tampoco que recurrir a ellos, pero por si acaso ya me he comprado tomillo seco, que con este frío nunca se sabe.
Gracias por tu comentario
Me han encantado tus remedios caseros para combatir los resfriados. Siendo jóvenes nos decían también que » al catarro pluma y jarro», entiendo que es carne y vino, pero hoy creo que son mejor tus calditos y «hierbas». Todas las semanas espero con ilusión tus buenos consejos de nutricionista .
La verdad que hace unos años pensaban que con comer carne se curaban todos los males, porque ya sabemos que un buen vino cuando se está enfermo eleva el espíritu!!.
Me alegra que te gusten mis consejos y que sigas mi blog.
Muchas gracias por tu comentario