Muchas veces la fecha de caducidad o de consumo preferente se establece porque el producto empieza a perder sabor o ciertas propiedades, no porque sean perjudiciales.
Cada europeo tira 170 kilos de comida a la basura, la mayoría de las veces por miedo a que los alimentos se hayan puesto malos y sean perjudiciales.
La fecha de caducidad y la fecha consumo preferente son dos conceptos diferentes que vamos a aprender a diferenciarlos para así evitar tirar comida que está en buenas condiciones.
La fecha de caducidad establece el día límite a partir del cual el alimento no es adecuado para el consumo, desde el punto de vista sanitario.
Pero es siempre una fecha orientativa con amplios márgenes de seguridad, por lo que un alimento que acaba de caducar no es dañino para la salud, debemos tener en cuenta que los productos alimentarios son muy seguros y pasan muchos controles de calidad.
Como ejemplo tenemos los alimentos pasteurizados, envasados al vacío o las carnes….
El consumo preferente establece el tiempo en que el producto mantiene sus propiedades en perfectas condiciones, pero no supone ningún riesgo consumirlos después de esa fecha. Es decir que puedan sabernos un poco diferentes (más rancios) o que su apariencia cambie….
Como por ejemplo aceite, arroz, pasta, legumbres, alimentos deshidratados…..
Algunos alimentos que se pueden consumir más allá de su fecha de caducidad:
Los aperitivos o snacks no causan ningún tipo de malestar ni suponen un riesgo para la salud consumirlos un tiempo después de su caducidad, aunque podrían empezar a tener un gusto rancio.
También los yogures pueden consumirse más de tres semanas después de su fecha de caducidad, sin tener ningún problema. De hecho se está intentando cambiar su etiquetado de fecha de caducidad a consumo preferente.
El chocolate puede durar mucho tiempo aunque aparezca una capa blanca en la superficie, se debe a un proceso de enranzamiento de la grasa, pero se puede comer sin problemas.
¿Y qué pasa si me como un yogur caducado?
¡Pues nada que va a pasar!
Bueno aquí como en la mayoría de las cosas debemos utilizar el sentido común. No es lo mismo consumir un producto que lleva algunos días abierto que uno congelado que caducó hace dos días o que uno deshidratado que caduca en el día.
Los alimentos frescos tienen una vida útil más corta y debemos cocinarlos bien si queremos consumirlos una vez caducados.
Un alimento envasado al vacío o en atmósfera protectora no se verá demasiado alterado si pasan un par de días desde su caducidad, al igual que un producto congelado.
Por tanto, aunque lo más recomendable no es consumir productos alimentarios caducados, sí que debemos saber que no pasa nada por utilizarlos dentro de unos márgenes coherentes de tiempo.
¡Ya sabéis todos a revisar vuestro frigorífico y vuestra despensa!
¿Sois de los que os coméis un yogur caducado de tres días, o por el contrario os da miedo y lo tiráis?
Yo…..ME LO TOMO SIN PROBLEMA.
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