Hace unos días nos despertábamos con la noticia de que en EEUU iban a prohibir los alimentos con grasas TRANS. Esta medida viene precedida de otra medida que aprobó la administración de EEUU hace un tiempo que consistía en poner una etiqueta roja a modo de ¡PELIGRO! en los alimentos para que el consumidor identificase los productos que contenían estas grasas.
Aplaudo que la administración de EEUU haya tomado esta medida después de llevar años siendo el país con mayor índice de obesidad en el mundo y con el mayor número de muertes relacionadas con el sobrepeso y la obesidad y que su futuro no presenta atisbo de mejora ya que el 16% de población infantil sufre obesidad, aumentando cada año.
Una pregunta… ¿a que no adivináis qué país supera en obesidad infantil a EEUU? Pues sí, el país que tanto habla de dieta mediterránea, ESPAÑA. Nuestro país ya «goza» de un 19% de población infantil obesa según estudios recientes, ¡¡el triple que hace 30 años!!.
Este % no es de extrañar en un país donde más del 38% de la población adulta sufre sobrepeso y casi el 15% obesidad, en donde se explica nada o casi nada a los consumidores sobre los riesgos de consumir ciertos alimentos, en donde no existe la educación nutricional como tal y sin embargo sí nos bombardean a todas horas con productos poco beneficiosos para la salud. Ahhh, y por supuesto en un país en donde el papel de los nutricionistas en la sociedad es más bien nulo y muy poco valorado, o.. ¿quién no conoce a alguien que ha querido perder peso siguiendo una dieta que le dijo un familiar, un amigo o no sé quién o que la leyó en no se sabe dónde en lugar de acudir a un profesional que siempre va a trabajar con dietas equilibradas?
Pero….¿me quiere explicar alguien qué son las grasas TRANS?
¡Tranquilidad, que yo os lo explico! Son los ácidos grasos que se forman cuando se solidifican las grasas (que son líquidas) mediante un proceso llamado hidrogenación.
Así pues cuando se usan estas grasas TRANS en la fabricación de un producto alimenticio, éste se convierte en un producto menos aceitoso, de consistencia más sólida, con mayor vida útil,… además de ser un ingrediente mucho más barato, reduciendo los costes de fabricación considerablemente.
Lo negativo es que estos ácidos grasos además aumentan la concentración de LDL (colesterol malo) y disminuyen el HDL (colesterol bueno), aumentando el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
¿Y dónde se encuentran estas grasas?
Las grasas TRANS muchas veces vienen camufladas bajo otros nombres como «grasas parcialmente hidrogenadas» o «grasas vegetales», cosa que nos hace pensar que son sanas, ya que uno puede pensar que provienen del aceite de oliva o del de girasol (error!). Lo más normal es que si no se especifica qué grasas vegetales se han utilizado, éstas sean aceites de coco y palma, que pese a ser de origen vegetal poseen un elevado número de grasas que aumentan la concentración de LDL (colesterol malo).
¿Qué alimentos debo evitar para no consumirlos?
– Pues la mayoría de los productos de bollería industrial (bollos, galletas saladas y dulces…). SOLUCIÓN: prepararlos en casa con aceite de oliva o girasol o con mantequilla, que aunque contendrán un elevado contenido calórico, al menos la grasa utilizada no será tan perjudicial.
– Los aperitivos salados y snacks, tales como patatas fritas, palomitas,… SOLUCIÓN: preparar las palomitas en casa en una sartén como antiguamente.
– Los productos congelados que previamente han sido precocinados (pizzas, masas, croquetas, empanadillas, …) añaden grasas trans para que el producto se conserve más tiempo y su consistencia y textura sea más agradable. SOLUCIÓN: prepararlos en casa y congelar si vamos con el tiempo justo.
– En cuanto a la margarina, ….se sabe que en los años 90 su nivel de ácidos grasos TRANS era muy elevado. Hoy en día y tras una reformulación parece ser que estos niveles han disminuido considerablemente hasta menos de un 1%.
Ahora ya sabéis un poco más sobre las grasas TRANS, y como debéis disminuir su consumo. Está en nuestra mano disminuir esos porcentajes tan horribles de obesidad que estudios recientes nos atribuyen.
¡Todo el mundo a preparar un bizcocho o unas magdalenas caseras para este fin de semana darnos un capricho en el desayuno!

Muchas gracias!! Es importante estar al día sobre estos temas y opino, además, que se debería informar al consumidor para saber a que nos enfrentamos… Un saludo
Totalmente de acuerdo, los etiquetados deberían informar al consumidor sobre lo que contiene cada producto.
Muy bueno el artículo!
Necesitamos mas educacion nutricional!
Hola Rebeca,
Muchas gracias, la verdad que la gente está bastante desinformada sobre este y muchos temas más de nutrición. Poco a poco los nutricionistas vamos logrando»educar nutricionalmente» a quienes se dejan.
Muchas gracias por tu comentario!!
Wowwwwww, madre mía!! No tenía ni idea!! Hacen con nosotros lo que quieren! O mejor dicho….hacían! Já!. Voy a poner a prueba mi dotes culinarias desde ya. :P.
Gracias por la info wapa.
BSS.
Muchas gracias por tu comentario Anna, la verdad que estos temas deberían conocerse más, yo aquí os dejo mi pequeño granito de arena y os animo siempre a cocinar, que en casa no solo las cosas saben mejor sino que son más sanas!!
OLE!! Ya me queda mucho más claro… Muy bueno, de verdad!!
Podían poner mensajes tipo «COMER DONUTS MATA (y además engorda)» en los envoltorios de la bollería industrial
Saludos!!!
Te doy toda la razón, deberían empezar por poner claramente en los etiquetados lo nocivas que son estas grasas, así al menos podríamos ser más consciente de lo que comemos.
Muchas gracias por tu comentario!!