Todos estamos muy concienciados con comer de todo y en equilibrio, pero…¿Hemos hecho los cambios necesarios en nuestra dieta?
Si queremos conseguir comer mejor y mejorar nuestro estilo de vida, debemos realizar algunos cambios básicos en nuestra dieta.
Cambiarnos a lo integral: y dejar atrás las harinas blancas, debemos incluir panes, galletas, arroz y harinas integrales en nuestras comidas.
Nos ayudará a mejorar el tránsito intestinal, a sentirnos más saciados, a controlar mejor los niveles de azúcar en sangre y además nos aportan vitaminas y minerales.
Llenar nuestros platos de color: no solo porque quede mejor estéticamente, ya sabemos que antes de comer nos tiene que «entrar por los ojos» sino que además estos platos rebosan vitaminas, minerales y fibra.
Nos ayudarán a reforzar nuestro sistema inmune, a sentirnos con más energía y vitalidad.
¡Recuerda 5 raciones de frutas y verduras frescas al día!
Darle a la botella….¡de agua!: el agua es fundamental para nuestro organismo, debemos consumir unos 2 litros de agua al día aproximadamente.
Nos ayudará a liberar a nuestro cuerpo de toxinas, a sentirnos saciados, a combatir la retención de líquidos, a mantener nuestra piel hidratada….etc
Cambiar las zapatillas de andar por casa por las de deporte: menos televisión y más mover el culo, que aunque todos llegamos cansados de trabajar debemos sacar algo de tiempo para hacer deporte.
Si no disponemos de tiempo suficiente, debemos caminar, subir y bajar escaleras y hacer estiramientos en casa siempre que podamos.
Grasas sí, pero saludables: los frutos secos, los pescados azules, el aguacate, o el aceite de oliva, son grasas necesarias y muy beneficiosas para nuestro organismo.
Poseen un elevado valor calórico y nutritivo, por lo que si se combinan con alimentos vegetales (de los que aportan colorido a nuestros platos) nos ayudará también a controlar calorías.
Los lácteos se deben elegir desnatados o semi desnatados mejor que enteros.
Cuidado con las cantidades: no debemos quedarnos con hambre, pero tampoco comer hasta no poder más, siempre debe ser todo en cantidades moderadas.
Debemos procurar evitar los platos únicos, es mejor comer 2 platos y un postre, para vernos más saciados y comer más despacio.
El tomar un tentempié entre comidas también nos ayudará a llegar con menos hambre a las comidas y a las cenas, podemos tomar, yogurt, fruta, pan con queso o jamón o un vaso de leche…. y así evitar llegar hambrientos a la comida o la cena.
Por tanto para controlar las cantidades, es fundamental hacer las 5 comidas al día.
¿Qué os han parecido estos consejos? ¿Alguno más que se os ocurra?
GRACIAS POR TU COMENTARIO 😉

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