La espinaca, esa verdura que tanto «miedo» da de primeras, pero que una vez que se prueba siempre gusta y más con esta receta.
Este plato es uno de mis preferidos, cuándo mi madre me preguntaba que quería de comida, mis respuestas eran o una buen cocido o este plato, la cantidad de veces que lo habré comido en su casa.
Podéis recordar aquí las propiedades de esta verdura y si queréis también la receta de la crema de espinacas o la del potaje.
Ingredientes:
-Medio kilo de espinacas frescas.
-2 dientes de ajo.
-Medio litro de leche.
-4 cucharadas grandes de harina.
-3 huevos.
-Queso para gratinar.
-Aceite de oliva.
-Sal, pimienta y nuez moscada.
Modo de elaboración:
Cocemos las espinacas durante 5 minutos en agua hirviendo, escurrimos bien y las envolvemos en papel de cocina para que absorban todo el agua sobrante.
También se podrían usar congeladas, habría que dejarlas secar en papel de cocina una vez escurridas.
Calentamos 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén, añadimos los dos ajos picados y cuando comiencen a dorarse añadimos las espinacas y las rehogamos hasta que se oscurezca su color.

Esparcimos la harina por encima y removemos durante unos minutos para que se cocine bien.
Añadimos la leche poco a poco, removiendo constantemente para evitar que se formen grumos.
Añadimos una cucharadita de sal, un pellizco de pimienta y otro de nuez moscada y removemos poco a poco durante 10 minutos para que espese.

Colocamos la mitad de las espinacas en unos recipientes individuales, rompemos el huevo, tapamos con el resto de las espinacas, esparcimos el queso para gratinar por encima y gratinamos en el grill unos 10 minutos.
¡Y listo todo el mundo a aumentar el ácido fólico!


Que buena pinta y que fácil parece! este finde las preparo.
Pues espero comentario para ver como te han salido.
Gracias¡¡